El Reincidente

En este relato singular, Rafael Sánchez Ferlosio nos hace revivir la emotiva desdicha de quien ha nacido para la desdicha. Como el escritor ha dicho en alguna parte: «el guapo parte siempre con crédito de bueno; inversamente, el feo levanta el cierre de la tienda ya debiendo al fisco de la opinión pública las pruebas de bondad que con su sola apariencia de maldad ha defraudado».

Si en todas las épocas la imagen ha precedido a la persona – quién no recuerda a Quasimodo o a Don Juan – hoy, en plena civilización de la imagen, cabe preguntarse: ¿alguna vez seremos capaces de escapar a la losa del estereotipo guapo-bueno y feo-malo?.

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